Yo soy libre. Nada contiene la marcha de mis pensamientos y ellos son la ley que rige mi destino.

¡Oh, no quiero ceñirme a las reglas del arte! Mis pensamientos son vagabundos, mi imaginación errante, y mi alma sólo se satisface de impresiones.

Jamás a dominado en mi alma la esperanza de la gloria, ni he soñado nunca con laureles que oprimiesen mi frente. Sólo cantos de independencia y libertad han balbucido mis labios, aunque alrededor hubiese sentido, desde la cuna ya, el ruido de las cadenas que debían aprisionarme para siempre, porque el patrimonio de la mujer son los grillos de la esclavitud.

Yo, sin embargo, soy libre, libre como los pájaros, como las brisas, como los árabes en el desierto y el pirata en el mar.

Libre es mi corazón, libre mi alma, y libre mi pensamiento, que se alza hasta el cielo y desciende hasta la tierra soberbio como Luzbel y dulce como una esperanza.

Cuando los señores de la tierra me amenazan con una mirada, o quieren marcar mi frente con una macha de oprobio, yo me río como ellos se ríen y hago, en apariencia, mi iniquidad más grande que su iniquidad. En el fondo, no obstante, mi corazón es bueno; pero no acato los mandatos de mis iguales y creo que su hechura es igual a mi hechura, y que su carne es igual a mi carne.

Según la mitología Hinduista ha escrito los Vedas y es considerada como el médico de los dioses y es el dios del Ayurveda. También es conocido como Kashiraj Divodas, es decir, el Rey de Benarés, quien dedicó toda su vida al desarrollo del área quirúrgica del Ayurveda.

La concepción original del Ayurveda, en su totalidad, está esencialmente vinculada a Dhanwantari.

Según el Charaka Samhita, el conocimiento del Ayurveda es eterno. Cuando sea necesario, el Señor Vishnu se encarna a sí mismo como Señor Dhanvantari y restablece la tradición de Ayurveda en el mundo para ayudar a aliviar algo del sufrimiento de la humanidad.

Dhanvantari es conocido como el padre del Ayurveda, ya que fue la primera encarnación divina que impartió su sabiduría entre los seres humanos.

Apareció por primera vez durante la gran agitación del océano cósmico de la leche (Samudra Manthan) para entregar amrita (ambrosía o néctar divino) a los semidioses. La agitación del océano de leche es un famoso episodio en los Puranas, y representa el esfuerzo espiritual de una persona para lograr la auto-realización a través de la concentración de la mente, la retirada de los sentidos, el control de todos los deseos, la austeridad y el ascetismo.

Le preguntaron a Gandhi cuales eran los factores que destruyen al ser humano. Él respondió así:
La política sin principios, el placer sin compromiso, la riqueza sin trabajo, la sabiduría sin carácter, los negocios sin moral, la ciencia sin humanidad y la oración sin caridad“.

Otras frases para reflexionar:

Hay suficiente en el mundo para cubrir las necesidades de todos los hombres, pero no para satisfacer su codicia.

La pobreza es la peor forma de violencia.

El poder es de dos tipos. Uno se obtiene a través del miedo al castigo y el otro por actos de amor. El poder basado en el amor es mil veces más eficaz y permanente que el derivado del miedo al castigo.

Me opongo a la violencia porque aun cuando parece hacer el bien, el bien es sólo temporal; y el mal que hace es permanente.

Dios no tiene religión.

Tus creencias se convierten en tus pensamientos, tus pensamientos se convierten en tus palabras, tus palabras se convierten en tus acciones, tus acciones se convierten en tus hábitos, tus hábitos se convierten en tus valores, tus valores se convierten en tu destino.

El día en que el poder del amor anule el amor al poder, el mundo conocerá la paz.

Vive sencillamente, para que otros puedan simplemente vivir.