HABA (Vicia faba)

 

¿A quién no le ha tocado alguna vez el haba en el roscón de Reyes? Esta tradición viene de Francia, donde se celebraba, el día 6 de enero, la fiesta de “Le Roi de la Fave” (El Rey del Haba). Esta festividad estaba dirigida sobre todo a los niños por lo que, el niño que encontrara el haba en el dulce era nombrado Rey del Haba y durante todo el día era afortunado por adquirir el derecho a ser agasajado con mimos y regalos.

Aunque el origen de esconder una haba en el roscón de Reyes como augurio de fortuna para el que se la encuentre, viene de la época de las fiestas romanas en donde se le entregaba una haba al “Rey de la Fiesta”.

Nombre científico: Vicia faba

Nombre en español: Haba, habichuela, haba de mayo, haboncillo.

Nombre en gallego y portugués: Faba
Nombres en otros idiomas
: Broad bean (inglés), Puffbohne (alemán), Fève (francés), Fava (italiano), Baba (euskera).

UN POUCO DE HISTORIA 

El haba es un producto peculiar que da pie a muchas historias y leyendas...

Estas leguminosas están presentes en nuestra alimentación desde la aparición de la agricultura. Aunque se duda sobre su origen en Asia Menor o en el Norte de África, sin duda alguna es uno de los cultivos más antiguos del mundo.

A pesar de su antigüedad, no siempre tuvo una gran aceptación por parte de algunas culturas antiguas. Los egipcios tenían arraigada la creencia de que era una legumbre impura y que dentro de ella se escondía el alma de personas ya fallecidas, de ahí el hecho que los sacerdotes no miraban las habas directamente, pues era símbolo de atracción de desgracias.

Los romanos siguiendo el paso de los egipcios también la consideraban un alimento de mal augurio y funerario, que estaba prohibido comer, mencionar o incluso pensar en él los días dedicados a Júpiter.   

La sociedad griega la asociaba con conexiones con difuntos y en algunas bodas se podían arrojar a los novios con la finalidad de que pudieran engendrar hijos varones y que en ellos se reencarnaran las almas de sus antepasados.

A pesar de estas creencias malignas relacionadas con el haba, esta legumbre fue parte de la dieta de estas tres civilizaciones.

En la Edad Media se consideró un alimento de clase baja, por lo que sólo era consumida por los animales y las clases bajas. Había una gran controversia en las propiedades…. Unos pensaban que causaba esterilidad y otros que era afrodisiaca…

Debido a la escasez de cosechas de algunos cereales, llegó a usarse la harina de haba como sustituta para amasar pan.

En esta época entró en decadencia hasta su recuperación en la época renacentista, donde los árabes promovieron su cultivo y  ya se usó como acompañamiento a la carne en platos sofisticados.

La misma haba que había crecido en popularidad se extendió durante mucho tiempo a través de la Ruta de Seda  hasta China y fue llevada a América por conquistadores españoles quienes distinguieron varios tipos, unas más delicadas que otras para los paladares más exigentes.

 

CARACTERÍSTICAS

 

Familia: Fabáceas

Es una especie anual o bianual, de porte alto y cuya altura puede alcanzar los 2 metros.

Tiene una raíz primaria pivotante, muy desarrollada y bastante profundizadora, que puede alcanzar hasta 1,5 m, y numerosas raíces secundarias y terciarias con nódulos que fijan entre 50 a 100 u de nitrógeno por hectárea y que son aprovechadas en un 80% por la misma planta.

El tallo principal es alto, de color verde, de hasta 1,5 m, erecto, hueco, firme, grueso y vigoroso. Este tallo tiene ramificaciones o tallos secundarios, más delgados.

Las hojas aparecen sobre el tallo en disposición alterna, son compuestas paripinnadas. Los foliolos son de forma oval-redondeada, color verde oscuro, grandes (5 a 8 cm de longitud) y frecuentemente alternos.

Las flores se presentan agrupadas, de cinco a ocho, en el extremo de una corta espiga, que nace a su vez de la axila de las hojas superiores. Son de pétalos blancos con manchas púrpuras en las alas, grandes (2,5 a 4 cm) y fragantes.

El fruto se denomina legumbre y es carnosa, alargada, glabra o con cortos pelos y tiene una longitud variable, pudiendo alcanzar los 35 cm.

 

DATOS DE CULTIVO 

 Las habas aparecen en nuestras huertas en los cultivos de otoño e invierno, así que cuando los cultivos de verano estén finalizados, será el momento adecuado para preparar el terreno y sembrar las habas en el sitio definitivo.

El comportamiento de las habas es semejante al de los guisantes, pues prefieren climas con poca variación climática, con temperaturas cálidas o templadas. Al ser un cultivo de invierno, las temperaturas altas pueden afectar en el momento de la germinación y/o de la floración, por ello, es importante elegir adecuadamente la variedad por su resistencia al frío y a las sequías. Existen variedades que se siembran sobre mediados de agosto y algunas que tienen un ciclo corto y se siembran a inicios de primavera (sobre todo en las zonas con climas más fríos) pero la gran mayoría se siembran a comienzos de noviembre. Por lo general sembrar desde septiembre a noviembre y desde febrero a marzo.

La siembra se hace de una manera directa cavando surcos a una distancia de 40-50 cm y colocando en cada surco y cada 20-25 cm, dos o tres semillas juntas a una profundidad de entre 8-10 cm. Si estas semillas las dejamos en remojo 24 horas antes de sembrar, se puede agilizar la germinación.

La germinación de las habas se produce entre 15-21 días después de la siembra.

Una vez que la planta vaya creciendo, tenemos que mantener unos cuidados especiales para que el cultivo se desarrolle completamente.

Las escardas para mantener libres a las habas de hierbas competidoras se efectúan con la periodicidad que demande nuestro cultivo. Una buena opción es aportar una pequeña cobertura.

El riego es otra actividad en la que hay que tener especial cuidado. Las habas no soportan ni la sequía ni el encharcamiento en las raíces, por lo que según las características del suelo tendremos que estar atentos a regar de una manera más moderada o no. Existen dos puntos críticos en el ciclo de la planta, siendo la floración ( el exceso de agua puede provocar la caída de la flor) y la época de engrosamiento de las vainas, donde tenemos que tener especial cuidado con esta operación.

El aporcado de tierra sobre el tallo de la planta, le dará más resistencia a la planta y aportará humedad al sistema radicular. Especialmente se suele realizar cuando la planta tiene unos 15 cm de altura.

Un truco para aumentar el tamaño de las vainas y disminuir el ataque del pulgón negro es el despuntado de las ramas a partir de la sexta o séptima flor.

Si nuestra zona se caracteriza por sufrir de fuertes vientos, deberemos colocar un sistema de entutorado para mantener una buena sujeción de las plantas.  

 

COLLEITA 

 

El ciclo vegetativo depende de la variedad de haba que vayamos a sembrar. Hay una variedad denominada Luz de Otoño y otra llamada Muchamiel de ciclo temprano (primeros frutos a los 40-60 días) mientras que la Aguadulce o la Valenciana son de ciclo más tardío (entre 90-120 días).

La cosecha de las habas se puede hacer con la finalidad para el consumo en fresco o para su conserva o congelado. En fresco podemos aprovechar vainas y granos conjuntamente pero tiene que realizarse justo cuando las vainas están verdes con los granos tiernos todavía verdes, así evitamos los desagradables hilos y la dureza de los granos. Un truco para saber si las habas ya están listas es observar la forma de la vaina. Si vemos unos abultamientos será momento de cogerlas mientras que si aún están lisas, podemos dejarlas crecer un poco más. Las vainas de la parte inferior de la planta son las que primero maduran.

Una vez que se hayan cosechado todas las vainas, hay que arrancar y quemar los restos de vegetación, para evitar posibles contaminaciones con pulgones.

Son plantas muy productivas por lo que a nivel casero podremos almacenar y guardar para todo el año. La producción media es de unas 10 vainas por pie.

CHAN 

Las características del suelo no suele ser un factor limitante para el desarrollo de esta planta. Puede crecer en una amplia variedad de suelos aunque prefiere los arcillosos, con buen contenido en compost. Con un suelo abonado en fondo, mullido y aireado tenemos el éxito garantizado para esta hortaliza.

Admite la neutralidad o cierta alcalinidad del suelo, por lo que si tenemos un suelo con exceso de acidez, se debería proceder a su enmienda. 

FERTILIZACIÓN 

No es un cultivo muy exigente en materia orgánica pero necesita un aporte de fósforo y potasio en las primeras fases del cultivo.

Como todas las leguminosas, fija el nitrógeno del aire y constituye un excelente abono verde.

POLINIZACIÓN 

 

La flor del haba es perfecta y auto-fecunda. Las hibridaciones entre variedades son muy comunes. Los insectos son el principal vector de las polinizaciones cruzadas.

De todas las flores, sólo llegan a fructificar un 25%  aproximadamente pues se produce un aborto natural, por el que la misma planta tira las flores por falta de polinización o incluso, pueden tirar frutos recién cuajados por competencia entre ellos.

La fecundación es autógama, con un porcentaje de alogamia que depende de la variedad, las condiciones del medio y la población de insectos polinizadores.

Es aconsejable aislar un par de ejemplares de habas de entre 500 m a 1 km en para garantizar la pureza de la especie.

 

PROBLEMAS

Debido a su rusticidad,  podemos afirmar que las plagas y enfermedades de las habas son relativamente pocas y serán menos probables si realizamos las labores de cultivo de una manera correcta.

 

Entre las enfermedades destacan la mancha del chocolate, causado por Botrytis fabae.  La enfermedad se desarrolla en las hojas,  aunque los tallos y flores también pueden ser infectados bajo condiciones favorables al hongo. Los síntomas iniciales varían desde pequeños puntos de color marrón-rojizo a manchas circulares con el margen marrón rojizo y el centro de color  café claro. Para evitar esta enfermedad es necesario usar semilla sana, sin manchas y sobre todo disminuir la humedad relativa en los cultivos (aireación entre plantas) y hacer rotaciones. Se puede regar el suelo con purín de ortiga también antes de la siembra.

Entre las plagas destacan la araña roja y la araña blanca. La primera especie causa decoloraciones, punteaduras o manchas amarillentas en el envés de la hoja. Cuando los ataques son más grandes, puede producirse la defoliación o la desecación de la planta.

La segunda especie causa en los estadios más tempranos un rizado de los nervios de las hojas apicales y brotes, y curvatura de las hojas más desarrolladas. En ataques más graves, se puede producir enanismo y una coloración verde intensa de las plantas.

Para ambos casos, la eliminación de hierbas competidoras y restos de cultivo, los excesos de nitrógeno y la vigilancia de los cultivos durante las primeras fases del desarrollo de la planta, nos pueden ayudar a prevenir la aparición y propagación de esta plaga.

Otra plaga es la de la mosca blanca, cuyos daños directos están causados por las larvas y adultos alimentándose de la savia de la planta (amarilleamientos y debilitación de las plantas) mientras que los indirectos están causados por la proliferación de negrilla sobre la melaza producida en la alimentación o la transmisión de virus. Para intentar evitar esta plaga debemos mantener el cultivo libre de hierbas competidoras y restos de cultivos; evitar asociar cultivos y una vez establecida la plaga podemos colocar trampas cromáticas amarillas.

El pulgón negro ocasiona muchos daños directos e indirectos. Como en el caso de la mosca blanca, esta plaga segrega una melaza que favorece la aparición de negrillas, además de los daños directos causados por picaduras, principalmente en las hojas, provocando un abarquillamiento de hojas. De la misma manera que las anteriores plagas, mantener el cultivo libre de hierbas competidoras y restos de cultivos, es una buena forma de reducir la aparición de esta plaga. Una vez establecida se puede controlar con la colocación de trampas cromáticas amarillas y en ecológico con extracto de Allium o de Chrysantemun. También se puede plantar ajedrea cerca de las plantas de habas.  

Los trips producen daños en las vainas por las picaduras que hacen en éstas, haciendo que adquieran una coloración plateada y deformaciones.  La limpieza de hierbas competidoras y restos de cultivos y la colocación de trampas cromáticas azules pueden ayudar a paliar los efectos de esta plaga.

 

APORTACIÓNS NUTRICIONAIS

Las habas igual que los garbanzos y lentejas, son legumbres. Las legumbres tienen propiedades nutricionales por el contenido en proteínas, fibra e hidratos de carbono complejos.

Las habas contienen mucha agua, fibra (más aún si se consumen con toda la vaina), ácido fólico o vitamina B 9, minerales, proteínas, vitaminas, potasio e hidratos de carbono de absorción lenta. El hecho de consumirlas tiernas, las hace muy digeribles.

Entre sus vitaminas destacan la C y B9 (verdes) además de la A, B1, B2, E, K y B9 (secas) y entre los minerales están el calcio, cobre, fósforo, hierro, magnesio, potasio y sodio. 

El consumo de habas está recomendado para personas que tengan problemas con el estreñimiento o con diabetes, para aquellas que quieran perder peso o para las mujeres embarazadas sobre todo durante el primer trimestre de embarazo. Sin embargo, su consumo debe estar restringido a personas que padezcan fabismo (deficiencia enzimática de la enzima glucosa-6-fosfato deshidrogenasa), si debemos consumir una dieta baja en potasio o cuando hay trastornos gastrointestinales o gran predisposición a padecer gases.  

 

ASOCIACIÓNS E ROTACIÓNS 

Al igual que los guisantes, en las rotaciones, esta leguminosa aportará a la tierra el nitrógeno que ha tomado de la atmósfera y lo ha fijado con bacterias del género rizhobium que viven en simbiosis con sus raíces. Para aprovecharlo, al final de la cosecha hay que cortar la planta y dejar dentro de la tierra las raíces para que se descompongan en ella, dejando los nodulitos de nitrógeno a disposición de los cultivos siguientes.

 

Asociaciones favorables: alcachofa, apio, lechuga, maíz, nabo y patata.

Asociaciones desfavorables: ajo, escalonia y cebolla (inhiben su crecimiento).   

 

Aplicar rotaciones cada 4 años.

CAPACIDADE XERMINATIVA

 

La germinación del haba es hipogea, lo que quiere decir que los cotiledones permanecen enterrados y únicamente la plúmula atraviesa el suelo.

El peso medio es de 240 gr por cada 1000 semillas.

Las semillas de haba tienen una duración germinativa media de 6 años, aunque pueden conservar una facultad germinativa de hasta 10 años.

RECOLLIDA DE SEMENTES

 

Debido a su tamaño, las habas son realmente fáciles de cosechar. Tenemos que seleccionar unas cuantas plantas vigorosas y que lleven vainas de un buen tamaño y bien formadas, para guardar la semilla. Es necesario entutorarlas individualmente para que las plantas no se rompan por alguna adversidad climática.

Una vez que las vainas se pongan de color negro y las hojas empiecen a secarse, es el momento de cosecharlas. Desgranar las vainas lo más pronto posible y poner a secar las habas en una rejilla a la sombra. Conservar las semillas en una caja hermética. 

RECEITAS DE COCIÑA

 A continuación te ofrecemos una serie de links en los que podrás encontrar más de 1000 maneras diferentes de cocinar con guisantes, para que lo hagas a tu gusto.

VOSAS OPINIÓNS

En este apartado queremos colgar vuestras opiniones sobre esta hortaliza: que os parece, si os gusta, o no, si conocéis algunas propiedades, como la llaman donde vivís, o alguna anécdota,...cualquier cosa que queráis enviarnos, para compartir y enriquecer esta sección, a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..