DEFECAR

 

Un absurdo pudor nos impide hablar con naturalidad de uno de los actos fisiológicos más importantes: defecar o, sencillamente, cagar.

A pesar de esto es necesario hacerlo pues, lamentablemente, la mayoría de los occidentales  lo hacemos bastante mal. Defecar es un acto fisiológico que tenemos que realizar a diario. Sí, a diario, y una o varias veces; eso ya depende de cada constitución, tipo de comida, digestión,... pues no hacerlo supone retener en nuestro interior toxinas y sustancias de desecho que claramente nos perjudica.

¡Cuántas personas pasan 4 y 5 días sin defecar!

Pues ir cada día es una rutina necesaria. Si no lo lográis es que algún problema os lo impide.

En este artículo os hablaré de la postura más idónea ya que de no adoptarla incrementáis el riesgo de problemas intestinales, incluido el estreñimiento y las molestas hemorroides, entre otros.

Esto tiene mucho que ver con el esfuerzo que tenemos que realizar a la hora de evacuar debido a la postura antinatural que adoptamos, cómodamente sentados en la taza del inodoro.

Será muy cómodo, y hasta hay quién se lleva el periódico para ilustrarse de la actualidad, pero es antinatural. Porque lo natural es defecar en cuclillas.

¿Por qué?

Porque sentados tenemos las rodillas en un ángulo de 90 grados con el abdomen, lo que dificulta la eliminación, mientras que en cuclillas las rodillas están contra el pecho,  nuestros músculos intestinales más relajados y enderezado nuestro recto. Si hay que hacer un gran esfuerzo es que algo va mal. 

Pues para defecar en cuclillas no hay que hacer los equilibrios que hacen algunos, subiéndose a la taza del inodoro, puesto que en el mercado existen accesorios que nos permiten adoptar esta postura, sin jugarnos el tipo.

También es posible utilizar el refrescante bidé, menos irritante que el papel es más suave y, de paso, ahorrarnos el gasto de papel higiénico.

Incorpora esta rutina a tu día a día, y reduce el riesgo de las molestas hemorroides.