BIOELECTROGRAFÍAS

El proceso de la enfermedad consta de numerosas etapas y, solamente en un estado de avanzado desarrollo, aparecen los síntomas. Es entonces cuando acudimos al médico, pero perdemos un tiempo precioso y, lo que podría haberse quedado en simples molestias, pasa a la categoría de "enfermedad".

Si utilizáramos un espectrofotómetro, aparato utilizado en laboratorio para realizar análisis químicos, podríamos observar que a través de nuestra piel son liberadas diferentes sustancias químicas, bajo forma líquida o gaseosa, como sudor, urea, ... y hasta feromonas.

Cada una de esas sustancias exudadas tiene su propio espectro, como puede observarse con el espectrofotómetro.

Es sobradamente conocida la relación entre cada uno de nuestro dedos y los diferentes órganos, circunstancia ésta que fue muy utilizada desde antiguo en medicinas tan prestigiosas como la china o la acupuntura.

La bioelectrografía pone de manifiesto, a través de la ionización sobre una placa fotográfica, de diversas formas y colores que se corresponden tanto con estados psicológicos, como clínicos.

Este método de análisis nos permite, en numerosos casos, anticiparnos a la aparición de síntomas, adelantándonos a la enfermedad. Cualquier persona, hasta aparentemente sana, presenta en su organismo pequeñas alteraciones, como infecciones, inflamaciones, metales pesados, ... que pueden estar en el origen de futuras enfermedades.

Lo que ahora se eliminaría fácilmente, pasado el tiempo puede transformarse en un serio problema de difícil solución.

Desde este punto de vista podemos utilizar el análisis bioelectrográfico como diagnóstico preventivo, aunque presenta más aplicaciones.
La bioelectrografía lleva más de 50 años acaparando el interés de una buena parte de la Comunidad Científica Internacional.
Fue en Brasil donde el profesor Newton Milhomens inició sus investigaciones científicas, primero en Clínicas Psicológicas de Brasilia y posteriormente en varios hospitales, donde continuó sus investigaciones en el área médica.
En 1987 se funda IUMAB (International Union of Medical and Applied Bioelectrography), que es el máximo órgano mundial de la Electrobiografía.
En el Congreso 2000, celebrado en la ciudad de Curitiba se declararon tres patrones como oficiales, a nivel mundial:

En Alemania el patrón Peter Mandel
En Brasil el patrón Newton Milhomens
En Rusia el patrón Konstantin Korotkov

Enrique Banet es titulado por la IUMAB, patrón Newton Milhomens, que actualmente se imparte en la Univesidad, en Brasil.