Año 2017. LA CONSOLIDACIÓN DE LAS INFRAESTRUCTURAS
24 diciembre

Siguen los temporales pero nuestro invernadero, a pesar de estar muy expuesto y sin terminar, está resistiendo bien gracias a que hemos reforzado el atado de la malla y, creo que sobretodo, a que hemos colocado sobre la malla unas eslingas bien tensas para reducir de posibilidad de holgura por la constante acción del viento. 

21 diciembre

El último temporal nos causó algunos daños. Cada vez menos porque vamos mejorando la técnica de sujeción. En la foto vemos a Cris, ayudada por Miguel, un voluntario que acudió presto a ayudarnos,  reforzando la sujeción de la malla.

7 diciembre

Con la cubierta renovada le va tocando ahora el turno a las paredes del invernadero principal. Iremos haciéndolo poco a poco, según dispongamos de tiempo. con ello preservaremos la paja del exceso de humedad y mejoraremos el aspecto físico puesto que al hacerlo con cemento coloreado de marrón de integra mejor con el entorno.

6 diciembre

Las fortísimas lluvias casi nos destruyen el muro de contención de la plataforma inferior, abriendo una amenazadora grieta que hubo que reparar rápidamente. El problema se originó porque la tierra estaba sin asentar y en la parte inferior existía mucha maleza. Ello permitió que rápidamente se filtrara el agua y llenara el conjunto como si de una piscina se tratara.

13 noviembre

Así luce la nueva cubierta del invernadero central. A partir de ahora, con un ambiente más controlado, será más fácil planificar nuestra producción.  Es una fuerte inversión que no hemos podido evitar, pero que nos alegramos ya que será la solución definitiva a un problema permanente.

12 noviembre

La cubierta de nuestra invernadero principal, cuyas paredes son de balas de paja, metía agua por al cubierta ya que los frecuentes temporales deterioran rápidamente el plástico No hemos tenido más remedio que buscar una solución más duradera sustituyendo el plástico por placas de policarbonato.

31 octubre

El grupo de ADICAE ha participado de nuestras actividades. En la presente foto vemos como un grupo de personas están realizando semilleros de hortalizas utilizando la técnica que previamente les hemos explicado.

31 octubre

Hoy hemos atendido a un grupo de personas que , en colaboración con ADICAE, han visitado la Fundación para conocer nuestra labor participar de algunas de nuestras actividades habituales.

29 0ctubre

Gracias a la presencia de un grupo de voluntarios la nueva cerca se cambia de lugar rápidamente. Sin ellos resultaría imposible hacerlo, por eso los consideramos el auténtico pulmón de la fundación y nunca nos cansaremos de agradecer y valorar sus contribuciones.

29 0ctubre 

 

La ampliación del espacio utilizado, y que nos permitirá aumentar considerablemente nuestra capacidad de cara a la feria de semillas, pasa por instalar una nueva cerca que evite el paso de los caballos en libertad, que abundan por la zona, y que nos causarían graves perjuicios. Coincidiendo con la nueva cerca estamos plantando nuevas variedades de castaños.

17 0ctubre

La espiral que existía a la entrada del secadero lo hemos sustituido por estos bancales para dedicarlos exclusivamente al cultivo del sabroso fresón de Leboso, base de nuestras afamadas mermeladas. Además vamos a mejorar la técnica de cultivo con nuevos sistemas que os iremos presentando y cuyos resultados podréis comprobar in situ.

15 octubre

Esta imagen, a vista de dron muestra la línea roja del actual cierre. La verde nos muestra la zona que estamos ampliando y en la que ya existen diversos árboles para crear en el verano una sombre refrescante. Además servirán, en el invierno, como barrera contra los fríos vientos del norte que suelen atacaros desde esa dirección.

5 octubre

Así de hermosa luce la parte inferior, a pesar de que la sequía no deja salir la hierba. Pero con un poco de imaginación podemos "ver" todo el piso de hierba, bajo la sombra de un emparrado y con unas mesas en torno a las que podremos sentarnos para disfrutar de este entorno privilegiado mientras degustamos los productos de a fundación. 

4 octubre

Vamos consolidando la ampliación que nos ofrecerá un desahogo durante la feria  y que ofrecerá un lugar de descanso permanente. Por ahora hemos plantado algo de hierba, que no crece demasiado bien debido a la fuerte sequía, y un seto para tapar la malla del cierre. Llevará su tiempo pero poco a poco lo iremos consiguiendo.

15 septiembre

 

Cualquier rincón es bueno para añadir algún complemento. en este hemos creado una jardinera en torno a la higuera que nace al resguardo de los vientos del norte. El cemento coloreado la integra perfectamente con el terreno, oculta del gris del cemento, y nos evita andar pintando. Se hace una vez y queda para siempre.

5 septiembre

A pesar de la época así de hermosas lucen nuestras lechugas en el invernadero grande, corroborando su magnífico funcionamiento, lo que nos permitirá adelantar y asegurar determinadas cosechas. Esta es la finalidad que perseguimos con esta construcción.

8 agosto

Así luce la escalera terminada y la parte inferior bien allanada. Los taludes están cubiertos de malla para evitar la proliferación de silvas y fijar la tierra. Como no es muy estético las iremos cubriendo, poco a poco, con hiedras y plantas tapizantes que la oculten y añadan un toque de naturalidad.

1 agosto 

 

Una vez que la escalera casi está acabada hemos contratado una pala, para que haga el trabajo de nivelado más duro de la zona inferior, donde pensamos construir un centro de degustación y dispondremos de una cómoda y sombreada zona de descanso.

20 julio

Casi hemos terminado la escalera que enlaza los bancales del medio con la parte inferior y que constituirá un buen enlace entre ambas. En las jardineras de los laterales hemos plantado cuatro kiwis con la idea de ir creando, en el futuro, una zona de sombra.

 
Al día siguiente de terminar la feria de este año, que tuvo lugar el 26 de abril, empezamos a preparar la del próximo año, para que resulte mucho más cómoda y atractiva. A los pocos comienzan a verse los resultados. En la foto se observa una ampliación del espacio, justo a la entrada. Allí estamos creando un seto florido, que la aísle de la carretera, para crear una zona de esparcimiento, con sombra y hierba para poder sentarse. Colocaremos una fuente, algún banco, mesas, ... todo para hacer más agradable la visita a nuestras instalaciones.
   
En la Fundación tenemos previsto la instalación de una depuradora de aguas con plantas, proceso que se desarrollará en tres balsas, cada una con una finalidad concreta. El proceso de depuración lo realizan las plantas y el contacto, o no, con el aire. Por falta de presupuesto esta obra avanza muy despacio pero ya vamos trabajando algo con plantas. En esta foto, obtenida en la primera de las balsas, este nenúfar luce toda su belleza.
 

 
Ya terminamos el esquema completo de la nueva escalera. Ahora le daremos color y, sobre las mallas, situaremos plantas tapizantes. En la parte inferior esa linea de piedras marcará la base de una jardinera y servirá de soporte tanto para las plantas tapizantes como las plantas ornamentales o frutales. De momento ya están brotando con fuerza cuatro plantas de kiwi.

 

 
Cúantas veces vemos en los jardines de las ciudades "pasos" que la gente va creando con el uso y que no coinciden con los caminos trazados?
Eso significa que por ahí le facilita el tránsito a las personas.
Pues bien, en la Fundación vimos que, para no dar una gran vuelta, hay zonas en los taludes por las que subimos y bajamos casi a diario. Esta práctica la facilitamos construyendo una escalera. Hoy la empezamos...


En la parte inferior abrimos un nuevo acceso y eso nos suscitaba un posible problema. El gran desnivel, de casi tres metros, necesitaba de un muro de contención para evitar futuros derrumbes. Simultáneamente este muro nos permitiría ganar bastantes metros para la zona donde, más adelante, construiremos un centro de venta y degustación. Los elevados costes nos fueron atrasando pero, a día de hoy, conseguimos acabarlo. Ahora nos falta la llegada de la pala para rellenar este gran hueco.



Por fin, hoy iniciamos la recuperación de los destrozos del temporal. Empezamos por los invernaderos de la parte superior que son imprescindibles ya que, dentro de pocos días necesitamos transplantar los tomates. Como siempre los recubrimos con malla antitrips que tan buenos resultados nos está dando.


 
Aún falta algo más de un mes para la 7ª Feira de Sementes e Plantón Ecolóxicos pero ya estamos preparando todo. Actualmente la imagen es la de la foto pero en este último mes vamos a introducir novedades importantes que se podrán descubrir acudiendo a la feria.

 


Subir la cámara, y tener una visión del conjunto, nos permite ser más conscientes del trabajo realizado. En la parte inferior estamos trabajando en la nueva vía de acceso a esa explanada en la que construiremos un centro de degustación y venta de nuestros productos, la siguiente fase de nuestro proyecto. A veces, desde abajo, inmersos en la proximidad, no percibimos realmente el avance del conjunto, que va creciendo poco a poco.


 
A vista de dron se pueden apreciar los desperfectos del vendaval. En la parte superior varios invernaderos destruídos. En la central desapareció la estructura de túneles y a la derecha la cubierta del invernadero principal quedó destruída. En total unas pérdidas que superan los 7000 euros, y muchas horas de trabajo.


Aprovechando la protección del invernadero grande, Cris está acabando de pintar, con colores variados, una serie de neumáticos usados. Con ellos creará vistosas separaciones y jardineras en la huerta urbana que la Fundación organizó, con la colaboración del Concello de Lalín. Una buena iniciativa que servirá para reciclar neumáticos y dar un toque vistoso y alegre a la huerta.


El invernadero grande, cuyas paredes son de balas de paja llevaba tiempo esperando una solución para recubrirlas y evitar que se deterioren demasiado. Hoy, por fin, comenzamos a hacerlo. Nos va a llevar bastante tiempo pues lo haremos aprovechando tiempos muertos, que suelen ser pocos. Nos decidimos por recubrirlos con una mezcla que se usa en las casas hechas de paja. Es una mezcla de 4 partes de serrín, 2 de arena, 1 de cemento e otra de cal. La primera prueba casi nos hace abandonar, pues parecía que nunca se endurecía, pero esperamos unos cuantos días y después se puso seca y dura, como si fuera de cemento.


El espacio dedicado a la feria, y otras actividades, se nos estabas quedando pequeño. Hablamos con la alcaldesa y hoy nos mandó la pala municipal para preparar una nueva explanada. Esto nos va a dar mayor holgura, a la vez que nos permite duplicar nuestra capacidad de montar nuevos puestos. Aquí pensamos que se instale la carpa del pulpero. El único inconveniente es que para este año, seguramente, no saldrá la hierba por falta de tiempo, pero, ... no se puede improvisar.


Nos llevó tiempo pero ya tenemos terminado el primero tramo de carretera de subida que nos permite enlazar los dos niveles intermedios. Ya plantamos una fila de boj y en unos días replantaremos a una distancia adecuada la fila de castaños ya que, de no hacerlo, corremos el riesgo de que dentro de unos cuantos años nos puedan levantar el piso hormigonado. Más vale prevenir ....


Parece que uno trabaja mientras otros miran, pero nada más lejos de la realidad. Se Trabajó muy duro para que ahora contemplemos el final del trabajo alisando la superficie del cemento. Terminamos con éxito esta fase en la que preveíamos 12,5 metros de subida para movernos con comodidad entre las terrazas,  mantener limpia la zona y, a la vez, minimizar la erosión en este entorno. Hoy damos por terminado este trabajo y a partir de hoy nos centraremos en la entrada posterior, que corre el peligro de derrumbe cuando las lluvias sean intensas.
Durante el invierno son numerosos los insectos que buscan protección en las hendiduras de los árboles y que, una vez llegada la primavera, serán sus depredadores. Para evitar eso nada mejor que protegerlos pintando los troncos con una mezcla que, a la vez que desinfecta, alimenta al árbol. El resultado será espectacular en la primavera con un árbol más saneado. Antes de aplicarla conviene limpiar de musgos y líquenes con un cepillo de cerdas. La fórmula que utilizamos es la conocida como de Lust, y la podéis consultar en nuestro apartado de tratamientos.

El numeroso grupo de voluntariado necesitó de un día de trabajo intenso para desmontar los destrozos de los invernaderos de la zona media, que quedaron reducidos a nada. Esta fase está terminada gracias a su labor y ahora ya estamos planeando la reconstrucción. Va a ser ligeramente diferente ya que es bueno analizar los errores cometidos para seguir aprendiendo de cara al futuro. Tendremos que pensar en infraestructuras capaces de soportar vientos superiores a los 129 km/hora.

Tuvimos que convocar una jornada de voluntariado para dar comienzo a la reconstrucción de los destrozos causados por el reciente temporal. La fuerza del viento queda de manifiesto en estos soportes doblados, a pesar de los buenos anclajes. Ya estamos planificando la reconstrucción más reforzada y con la instalación de una barrera cortavientos para intentar minimizar daños en el futuro.



La ilusión puede más que las fuerzas así que estamos dispuestos a terminar pronto nuestro primer tramo de carretera para el acceso a la parte posterior. Hoy iniciamos el primer enlace de los dos que ensamblarán las placas ya construidas. Únicamente queda colocar el mallazo y hormigonar. Unas tres horas de trabajo que haremos entre dos personas.


 
Al final de la mañana quedó terminado el tercer tramo y ahora ya no nos preocupa la lluvia. Fue un gran paso adelante y, contemplarlo, una satisfacción que nos recompensa por el desastre sufrido en los invernaderos.

A pesar del frío matutino, y de ser un día de diario, quisimos aprovechar esta breve tregua climatológica para seguir construyendo el ascenso posterior. Juan se brindó a ayudar y, desde temprano nos pusimos manos a la obra, con un ojo puesto en el cielo, porque de vez en cuando amenazaba lluvia, pero confiados en que esta vez la suerte estaría de nuestro lado.

   
Poco a poco íbamos encargando arcos para conformar la estructura de nuestros invernaderos y estábamos muy satisfechos de crear un gran espacio mediante la unión de varios túneles. Ahora son un amasijo de hierros que intentaremos reciclar para otros usos porque este invernadero quedó definitivamente destruido.

   
La dureza de la tormenta queda patente en este invernadero, que había soportado fuertes vientos sin alterarse, y que se dobló ante el envite de los vientos del sur. Tener en cuenta que estos invernaderos son de malla, no de plástico, lo que minimiza el efecto vela del plástico.

 
Las durísimas tormentas de estos días nos dañaron seriamente. Los invernaderos de la zona media fueron arrasados por los vientos huracanados que los castigaron. La imagen da buena prueba de eso pero, lo peor, es lo que no se ve: el trabajo de numerosos voluntarios y las plantas que este año esperábamos tener para nuestra feria de abril y que, literalmente, desaparecieron. Habrá que volver a empezar.

   
El germinador hasta ahora estaba infrautilizado por la dificultad para colocar las bandejas. Nos decidimos a construir unas estanterías con las medidas idóneas para poder tratar simultáneamente 30 bandejas. Así optimizamos los recursos.
Con esta instalación terminada esperamos poder incrementar la producción de plantón, algo por lo que trabajábamos. Además esta instalación nos va a permitir tener el plantón en la época idónea ya que, hasta ahora con el frío exterior, siempre íbamos atrasados con el problema de maduración de las semillas antes del invierno.


 
Con la ayuda de Julio preparamos nuestra segunda placa de las que constituirán el nuevo ascenso. En este caso optamos por el color rojo, por similitud con el de la terraza más próxima.
Nuestra idea es romper la monotonía del color gris del cemento e iremos construyendo placas de 2,5 x 2,5 metros, variando el color.
La elección de este tamaño obedece al tamaño estándar de las tablas de encofrado y a los medios de que disponemos y que nos impiden atacar una obra grande en su totalidad.


 
Comenzamos una gran obra. La subida desde la carretera a las terrazas e invernaderos. Sabemos que nos llevará mucho tiempo, ya que lo haremos por tramos de 2,5 metros. Hoy terminamos, con ayuda de Juan y Julio, el primero. Fue muy importante ya que nos permitió aprender muchas cosas, como el tiempo que nos llevaría, el coste, como organizarnos ... y si seríamos capaces de afrontar este trabajo. Quedamos satisfechos. 
Los tramos son de 2,5 metros porque es el tamaño estándar de las tablas de encofrado y no tenemos la práctica suficiente para andar haciendo encofrados mayores. Por otra parte,  este tamaño es asumible para nuestros medios, en cuanto al volumen de hormigón.
Cada placa lleva un mallazo, que reciclamos de los que habíamos utilizado en los antiguos invernaderos, y una mezcla de 1 parte de cemento, por dos de arena y tres de gravilla. Además le añadimos fibra de polietileno, para darle mayor consistencia.
La capa superior incorpora un colorante, para que se integre mejor con el entorno.


Esta construcción es una doble cámara de germinación y crecimiento. La de la izquierda es la cámara de germinación dotada de control de temperatura, humedad y circulación de aire. En su parte izquierda se observa un cubo que conectamos, por un sistema de vasos comunicantes, con el interior para no tener que abrir la cámara para rellenar de agua.
El aire humedecido pasa a la segunda cámara, la de crecimiento, dotada de un sistema de iluminación y circulación de aire, que favorece el desarrollo de las plantas. Por ahora la cerramos con esas láminas de aluminio, utilizadas en urgencias para mantener a las personas con calor, a la espera de poder sustituirlas por un cierre más consistente.


El sistema de túneles de malla antitrips nos sorprendió con su altísima productividad, lo que nos originó algunos problemas, pues algunas plantas ocupaban más espacio del previsto, desparramándose por los pasillos.
Antes utilizábamos un sistema de abrir y cerrar los laterales de los túneles sujetándolos con imanes. Iba bien, pero nos daba mucho trabajo cada vez que queríamos realizar alguna pequeña intervención.
Estos dos problemas anteriores los solucionamos uniendo los túneles en un único invernadero que realizamos sobre la estructura anterior.

  Las instalaciones de la Fundación van creciendo cada día, poco a poco, según las disponibilidades económicas. Como consecuencia de ese crecimiento tenemos un pequeño problema de acceso que intentamos resolver abriendo una pista al final de las zonas de cultivo y que servirá, además, para enlazar esta parte de cultivos con las nuevas ampliaciones.
Nunca hicimos este trabajo y pensamos hacerlo por tramos, para ajustarlos a nuestros medios. Hoy comenzamos por realizar un pequeño y sencillo encofrado que, al ir bajo nivel del terreno, no precisa ser muy fuerte, ya que la propia tierra lo sujeta. Cris y Julio ayudaron en este planteamiento inicial.


Los invernaderos contruidos con mallazo y plástico nos dieron bastantes problemas. Por una parte eran flexibles y con el fuerte viento de Leboso oscilaban demasiado. Por otro lado el agua que escurría por el plástico, en caso de lluvia, encharcaba la propia cimentación. A eso añadimos que, al ser bajos en los laterales debido a la curvatura, se nos dificultaba el trabajo en una buena parte del invernadero impidiéndonos cultivar determinadas especies.
Estábamos decididos a modificarlos cuando la ocasión se nos presentó irrenunciable; un durísimo vendaval nos destrozó los invernaderos, ayudado por el efecto vela del plástico.
Ahí nació la idea de sustituir el plástico por malla antitrips. No tiene el efecto vela y permite el paso de la lluvia, y a la vez crea un clima muy especial sin los problemas que todos conocemos de los invernaderos de plástico. En la imagen Xabi contempla como Xoan está desmontando la base de uno de estos ya obsoletos invernaderos.



 

En la Fundación hemos diseñado un sistema de depuración de aguas por lagunaje, a través de tres balsas con plantas. Como por lo de ahora no podemos asumir el coste del sistema decidimos, por razones fundamentalmente estéticas, impermeabilizarlas temporalmente con plástico. Primero utilizamos plástico transparente, reciclando restos de invernadero pero, como dejaba pasar la luz, las plantas de los bordes eran un problema. Ahora lo intentamos de nuevo, provisionalmente, con plástico negro. Éste, aunque por su debilidad se picará, nos permitirá tener el estanque más o menos lleno. Es una solución provisional a la espera de tener recursos económicos para poner caucho butilo que será la solución definitiva.


Al pie del secadero y salvando el desnivel sobre la llanura inferior quedó un pequeño espacio que, hasta ahora era un barrizal. Acabamos de cementarlo y creemos que va a ser un lugar de descanso muy agradable. De momento plantamos una vid para que, con el tiempo, vaya creando un emparrado que le dé sombra. La idea es poner además un par de bancos para crear un ambiente agradable. Además esta pequeña obra da más seguridad a la cimentación del secadero que con la tierra descubierta podría verse erosionada.
No todo va a ser trabajar...


 

Os arredores do secadeiro, agora despexado, locen amplos. Pouco a pouco irémolo alegrando con plantas e flores.

 
Conseguimos acabar a parte baixa do secadeiro. Agora estamos máis tranquilos xa que queda asegurada a súa cimentación. Este pequeno "mirador" será un lugar preferido para moitos xa que máis adiante o completaremos con un par de bancos e unha  parra.
 
O centeo sae con forza aproveitando a calor destas primeiras datas do ano.
 
Las escaleras de en medio, ahora revestidas, presentan este nuevo aspecto. Repusimos el boj que no había prendido y ahora a esperar. En pocos años lucirá hermosa.

 
Arrancamos el año terminando la cámara de secado y las nuevas terrazas de cultivo. Cada una de un color evitando la fealdad del cemento y buscando un ambiente agradable para el trabajo agrícola que no tiene por qué estar asociado al feísmo.