REGALIZ
(Glycyrrhiza glabra)

 

Seguramente todos nosotros conocemos las famosas pastillas de regalicia que desde siempre se utilizaron para hidratar y aclarar la garganta en momentos en los que esta se seca. Casi todos sabemos que se trata de un tipo de pastilla aromática y con sabor característico, pero con una serie de efectos sobre el organismo. La palabra regaliz viene del griego, de las voces rhiza, que significa raíz y glyks o glukus, que significa dulce; mientras que el término latino glaber alude a la ausencia de pilosidade.

 

UN POCO DE HISTORIA

Procede de la Europa mediterránea y de Asia Menor y se encuentra cultivado en muchos lugares, después de naturalizarse en muchos de ellos en sitios húmedos, lechos de ríos, barrancos, cavorcos, etc. La regalicia es uno de los condimentos más antiguos. Tiene un sabor anisado y agridulce. Se usa mucho en confitería, sobremesas, tartas y en bebidas, como la cerveza irlandesa ( Irish Guinness) y un licor italiano llamado Sambuca, también se hacen caramelos, comprimidos y tiras de oblea de venta en farmacias y puestos de golosinas por sus característico y agradable sabor y por sus propiedades para eliminar el mal aliento. Es un ingrediente del tabaco oloroso de fumar en pipa que lo caracteriza por su olor agradable.

 

COMPOSICIÓN

Azúcares: glicirricina, glucosa y sacarosa.

Flavonoides: licoflavonol, licoricona, glicirol, glizarina, formononetina, propenilanilosa, isoliquiritigenina, glabrol, glabrona.

Saponina.

Tanino.

Betacaroteno.

Aminoácidos: asparagina. Proteínas. Ácidos: salicílico, málico, betulínico, glicirrético. Minerales: cromo, cobalto, fósforo, magnesio, potasio, silicio y sodio Vitaminas:vitamina C y tiamina

 

USOS TERAPEUTICOS

Su base es la raíz de la planta y su componente principal, la Glicirricina. Este componente se elabora tradicionalmente a partir de las raíces de tres años que aún no produjeron fruto y que suelen recogerse durante octubre y noviembre. El proceso consiste en machacarlas y hacerlas hervir a fuego lento en calderos de cobre, removiendo constantemente hasta que se forme una pasta consistente. A esta pasta se le da la forma oportuna y se deja secar sobre tableros de madera. Actualmente modernas máquinas realizan el proceso en cámaras de vapor. En el procesamiento del regaliz suelen entrar otros productos edulcorantes que disimulan el amargor natural de la planta. Uno de estos productos es la glicirricina, que presenta ciertas incompatibilidades y una posible toxicidad. Además de preparados normalizados de regaliz, se utiliza también su raíz seca triturada para hacer decocciones y tinturas, realizada con la raíz seca y macerada en alguna bebida alcohólica de 45º durante 15 días. La ventaja de la raíz es que, una vez recogida y lavada adecuadamente, puede ser guardada y conservada perfectamente hasta que se decida realizar una preparación.

 

UTILIZACIÓN

Dado el poder del regaliz como edulcorante, se utiliza habitualmente en la confección de alimentos y bebidas, superando en mucho lo poder de otros endulzantes. Igualmente se utiliza en la industria del tabaco para mejorar el sabor de los cigarros.

 

TOXICIDAD

La glicirricina posee propiedades mineralcorticoide y glucocorticoide. Su uso prolongado produce efectos negativos en el organismo con aumento de la presión sanguínea, aumento del sodio y retención del agua. Muchas de las intoxicaciones se producen de una manera inconsciente con el uso habitual de esta planta en caramelos, sobre todo aquellos para refrescar el aliento. Otros causantes de las intoxicaciones son beber cantidades grandes de bebidas que contengan regaliz, como el anís, fumar mucho tabaco tratado con esta planta, comer gomas de mascar o caramelos.

La dosis tóxica depende de cada individuo pero la Comisión Europea, en un estudio del 2004, recomienda que las dosis diarias de ácido glicirrético no supere los 100 mg diarios. En un estudio realizado en Irán se comprobó cómo la administración de 1,3 grs de extracto seco de regaliz durante diez días consecutivos disminuía la testosterona de los afectados e inhibía su deseo sexual, al contrario de la común creencia difundida en herboristerías de ser un afrodisíaco. Igualmente un estudio llevado a cabo en Finlandia llegó a la conclusión que el consumo de regaliz llevaba a partos prematuros. No se puede utilizar en caso de diabetes del tipo II, en pacientes con hipertensión arterial, con aquellos que tengan poco potasio en la sangre, en enfermos de hepatitis y durante lo embarazo. El regaliz está contraindicada durante lo embarazo y la lactancia, en casos de insuficiencia renal, de diabetes (hay que tener en cuenta su contenido de azúcares) y de hipertensión. Además, no debe ser tomado por personas que toman corticoides o antihipertensivos u otros fármacos con los que puede interaccionar de forma negativa.