CONSUELDA
(Symphytum officinale)

 

Históricamente esta planta fue ampliamente cultivada al largo de muchas civilizaciones por su multifuncionalidade medicinal, alimenticia, de fertilizante, como forraje etc. 

 

Familia: boragináceas.

 

CULTIVO

Esta hierba vivaz, plurianual, que posee un rizoma en forma de remolacha que tiene buenas propiedades medicinales. Florece de mayo a julio (según zonas) y para recoger su raíz se espera la que la planta esté seca (otoño). Una vez desenterrada la raíz se lava, se corta al largo y se deja secar temperatura moderada. Luego se conserva en recipientes herméticos para que no se pudra con la humedad. 
ES un magnífico fertilizante orgánico muy utilizado en agricultura ecológica. 
Se adapta la todos los climas con la única exigencia de tener un suelo con humedad regular. Tolera bien los climas fríos. 
Le gustan los suelos fértiles. 
Se suele reproducir mediante división de las raíces.

 

PROPIEDADES MEDICINALES

  • La raíz contiene alcaloides, taninos, gomas, resinas, fécula, esencia, abundante mucilago y una cantidad importante de alantoina (se utiliza con diversos antibióticos y bacteriostáticos para conseguir la rápida proliferación de células sanas y la eliminación de gérmenes infectantes). 
  • Es especialmente importante para heridas, escoceduras, quemaduras, prurito, eccemas y úlceras cutáneas. Su uso debe ser sólo externo ya que posee unos alcaloides que pueden resultar peligrosos para el hígado. 
  • Tiene magníficas propiedades cicatrizantes (contiene incluso un 6% de taninos) y para soldar los huesos rotos. Actúa muy bien sobre las articulaciones. Para heridas abiertas, para cortar la salida de sangre y favorecer la cicatrización aplicar una cataplasma de cuajo fresca machacada; también se pueden aplicar hojas machacadas pero tiene menos efecto. Se pode aplicar una infusión de hojas secas empapándola en una gasa. Alivia el dolor en artritis o artrosis aplicando con una compresa mojada una decocción de cuajo. 
  • En el caso de faringitis o anginas realizar gárgaras con una decocción de una cucharilla de cuajo por vaso de agua, adulzorando con miel. Esta misma fórmula se pode utilizar para tratar infecciones de aparato sexual femenino. En el caso de esguinces o luxaciones , para reducir el dolor, aplicar una pasta formada por raíz fresca machacada a la que añadiremos aceite de oliva. Tapar con una gasa.