BONIATO
(Ipomoea batatas)

 

Este cultivo de verano es un alimento muy nutritivo y saludable. Fue muy popular y tras un periodo casi de olvido, retoma nuevamente su presencia en los mercados. Su consumo se hace de manera asada, pero se puede preparar como patatas fritas o rallado en ensaladas. También lo podemos encontrar en pasteles y otros productos de repostería o como guarnición en distintos platos.
En nuestras latitudes se ha empleado tanto en la alimentación humana como para el ganado.

Nombre científico: Ipomoea batata
Nombre en español : Boniato, batata, camote, moniato, papa dulce, batata azucarada, patata dulce, batata de Málaga, patata de Málaga
Nombre en gallego y portugués: pataca doce   
Nombres en otros idiomas: sweet potato (inglés), Süßkartoffel (alemán), Patate douce (francés), patata dolce (italiano). 

El origen del boniato a menudo se encuentra en la India, porque se ha cultivado durante mucho tiempo, probablemente antes del siglo XVI. Pero aunque esta planta es desconocida en la naturaleza, es más probable que sea de origen sudamericano. Se habría diversificado desde dos áreas, un centro principal entre Yucatán y la desembocadura del Orinoco en Venezuela y una secundaria entre Perú y Ecuador. Los estudios arqueológicos en Perú indican que era conocido allí, pero tal vez aún no se cultivó, hacia 8000 antes de nuestra era.
Desde la Polinesia, se extendió al sudeste de Asia. Ya era conocida en China sobre el siglo XIV dC, cuando llegó a Filipinas.
Después de la conquista de las Américas, su circulación se aceleró en todo el mundo por los españoles y los portugueses.

Familia: Convolvulaceae
Planta de consistencia herbácea, porte rastrero, y vivaz o perenne, aunque se cultiva como anual.
El tallo llamado rama, de longitud variable (de 10 cm a 6 m), es cilíndrico y rastrero. Puede ser glabro (sin pelos) o pubescente (velloso). El color varía entre verde, morado o combinación de ambos.
El sistema radicular es la parte más importante de la planta, ya que constituye el objeto principal del cultivo. Las raíces son abundantes y ramificadas, produciendo unos falsos tubérculos de formas y colores variados (según variedad). El peso de los tubérculos puede variar desde 200-300 gramos hasta 6 kilogramos. 
Las hojas son muy numerosas, simples, alternas, insertadas aisladamente en el tallo, sin vaina, con pecíolo largo, de hasta 20 cm, y coloración y vellosidad semejante al tallo. Limbo ligeramente muy desarrollado generalmente acorazonada.

Las flores se agrupan en una inflorescencia en la axila de una hoja. El cáliz posee cinco sépalos separados, y la corola cinco pétalos soldados, con figura embudiforme y coloración violeta o blanca.

El fruto es una pequeña cápsula redondeada de tamaño inferior a un centímetro, en cuyo interior se alojan de una a cuatro pequeñas semillas redondeadas de color pardo a negro.

 

Debemos plantarlo en primavera (de abril a junio) para recolectarlo al final del verano o comienzos de otoño.
Clima: Templado-caluroso. No soporta interrupciones de desarrollo. Temperatura ideal de crecimiento: por encima de los 18 ºC.
pH: alrededor de 6, pero entre 4,5 y 7,5 es factible su cultivo.
Marco de plantación: 30 cm x 40 cm.
Riego: Poco riego. 

 

El tiempo de cultivo nos da una buena orientación dependiendo de la variedad establecida, y el cambio de color de las plantas a un tono más amarillento también.
Escarbar y buscar las raíces nos ayuda a verificar el tamaño, que tiene mucha importancia, ya que los boniatos pueden adquirir un gran tamaño fácilmente.
Cinco o seis meses después de la plantación se puede empezar a recolectar las batatas, normalmente durante los meses de octubre y noviembre. Unos quince días antes es preciso realizar una labor de corte de las ramas (se le pueden dar al ganado) y luego deberemos usar un apero para levantar las raíces que sea más profundo que el que se utiliza para levantar las patatas.
Para cosechar la tierra no debe estar húmeda, para que no se pegue a las batatas, y aún así luego las dejaremos secar un poco más antes de almacenarlas. Las condiciones idóneas para la conservación son lugares aireados y con temperaturas entre 11 ºC y 15 ºC. Por debajo de esta temperatura pueden arrugarse las raíces y ennegrecerse por dentro.

 

Necesita de tierras muy profundas y sueltas, pues las raíces son voluminosas y alargadas.
Prefiere suelos arenosos o franco-arenosos con buen drenaje.

 

 

Varios meses antes del cultivo haremos aplicaciones de estiércoles sueltos, compostados, o bien los plantaremos tras un cultivo exigente y bien abonado que beneficie al boniato.
La realización de un abonado en verde durante en invierno y su incorporación en la tierra es una actuación de gran interés. Es exigente en potasio. Con aportes orgánicos ricos en potasio es suficiente, aunque también existen rocas minerales con alto contenido en potasio que podremos aplicar. No es recomendable aportar una gran cantidad de abonos nitrogenados porque dará lugar a un fuerte crecimiento de la parte aérea de la planta, mientras que las raíces tuberizadas serán pequeñas.

 

  La polinización de las flores suele ser entomófila.

 

 

 

En Europa este cultivo no presenta grandes problemas de plagas y enfermedades. La excepción es el gusano de alambre. Allí donde se da afecta severamente al cultivo porque penetra en las raíces y las estropea.
Para frenarlo hacemos rotaciones y barbechos. Este problema es menos frecuente en suelos arenosos.
La rosquilla negra, una polilla nocturna puede dañar el cultivo porque se alimenta de los boniato y se controla con aplicaciones de Bacillus thuringiensis en la época de engrosar las raíces.
En lugares donde la tierra es muy húmeda, sobre todo al final del cultivo, pueden presentarse problemas de hongos como moteado, fusarium, o momificado de los boniatos. Es preferible por ello, elegir tierras arenosas con buen drenaje y en lugares bien aireados.
Otro problema que nos podemos encontrar son los pequeños roedores. Debemos favorecer a sus depredadores naturales, por ejemplo las rapaces, para rebajar sus poblaciones y eliminar todos los posibles cobijos de roedores.

 

La densidad nutritiva del boniato es muy alta. Sus nutrientes mayoritarios son los hidratos de carbono, compuestos por igual por almidones complejos y azúcares simples. Estos son más abundantes cuanto más maduro está y más tiempo ha estado almacenado.
Como revela el color anaranjado de la pulpa, el boniato es rico en provitamina A, en forma de betacaroteno.
Doscientos gramos de boniato cubren dos veces las necesidades diarias de  esta vitamina, esencial para la piel, la salud visual y el desarrollo óseo.
También destaca su contenido en vitaminas C, B6, B5, B1 y B2. En cuanto a minerales, sobresale su aporte de manganeso, potasio, cobre y hierro.

 

Asociaciones favorables: especies arbustivas o arbóreas, pimientos, maíz.
Entre árboles frutales pequeños durante los primeros años, hasta que toman un porte grande.

 

 

La reproducción por medio de semillas apenas se practica ya que sus flores fructifican mal y los granos son tardíos en desarrollar toda la planta. No garantiza plantas de calidad y sólo se emplea en Mejora Genética para la obtención de nuevas variedades.
La multiplicación por tubérculos o raíces da muy buena producción y se realiza cuando no se dispone de ramas suficientes.

 

 

La multiplicación vegetativa por medio de esquejes enraizados es el más empleado. Se realiza entre los meses de febrero y marzo y son trasplantados al terreno definitivo en el mes de mayo. También es común el empleo de ramas o de estaquillas herbáceas o puntas de 30-35 cm de longitud con tres o cuatro hojas que se trasladan sin enraizar al terreno definitivo.
Para ello compramos unos boniatos grandes, más o menos un mes antes de que comiencen las heladas. Cortarlos y colocar cada pedazo en un vaso con agua de tal manera que quede la mitad sumergida. Mantenerlos en una estancia cálida y soleada y veréis como del corte comienzan a salir brotes. Cuando éstos midan de 10-15 cm hay que separarlos delicadamente del pedazo de boniato y colocarlos en un recipiente con agua de manera que únicamente las mitades inferiores queden sumergidas. En pocos días veréis que los esquejes van sacando raíces. En cuanto éstos tengan 4 o 5 centímetros hay que plantarlos.

 

A continuación te ofrecemos una serie de links en los que podrás encontrar más de 50 maneras diferentes de cocinar el boniato, para que lo hagas a tu gusto.

Recetas de cocina 1
Recetas de cocina 2

 

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