APIO
(Apium graveolens)

 

El apio silvestre, precursor del apio que hoy conocemos, es una planta sencilla que pertenece a la familia de las Umbelíferas, también denominada Apiáceas, que abarca alrededor de 250 géneros y más de 2.500 especies. La mayoría son plantas propias de las estaciones frías y se reconocen por su abundante contenido en sustancias aromáticas. Normalmente son las semillas las que contienen los aceites esenciales responsables de su sabor. En algunas especies, todas las partes de la planta son aromáticas. Algunas clases de esta familia contienen unos compuestos llamados furanocumarinas que pueden causar dermatitis a las personas sensibles a éstos.
Nombre científico: Apium graveolens L. var. dulce
Nombre en español: Apio, apio de agua, apio borde
Nombre en gallego y portugués: Aipo silvestre 
Nombres en otros idiomas:Celery, smallage, small parsley (inglés), Sellerie, Eppich, Wasserreppich (alemán), Céleri, ache, persil odorant (francés), Appio palustre, sedano selvatico, senido, sesano (italiano).

El apio es originario de los terrenos salados y pantanosos de Europa, África y América.
El término apium es utilizado ya por Virgilio, y parece derivar del céltico "apon" (agua), puesto que es una planta propia de lugares encharcados. Graveolens deriva de "grave" y "olens" (grave olor), debido a la intensidad de sus aroma. Dioscórides comenta: " Aplicado con pan, ò con flor de harina, mitiga la inflammation de los ojos, y tiempla el ardor del estomago: ralaxa las tetas endurecidas, por razon de la leche cuajada en ellas, y comido crudo y cozido, provoca la orina.Mezclase tambien en las medicinas que mitigan dolor, en las theriacas, y en los remedios contra la tosse."

El apio es un cultivo muy antiguo que fue conocido por egipcios (se han hallado restos en pirámides que lo relaciona con el culto a los difuntos), romanos y griegos (el aroma del apio silvestre era asociado con el culto a los muertos, así algunas tumbas griegas se cubrían con apio) desde el año 1000 A.C. Lo utilizaban además en ceremonias deportivas (en coronas y trofeos) y también como medicinal. Hipócrates, aconsejaba tomar el apio como un potente diurético, ya que hasta esos momentos tan sólo se aprovechaba como planta aromática. 

A partir de la variedad silvestre, en Italia se empezó a cultivar en el siglo XVI. En el año 1623, en Francia, lo comenzaron a consumir como condimento, y recién en 1686, en fresco como hortaliza.Después, los italianos y franceses, a finales del siglo XVII, lo introdujeron en las islas Británicas. En el siglo XIX se comenzó a cultivar en América del Norte.

 

Familia: Umbelíferas/apiáceas

La variedad comestible es algo diferente de la silvestre, aunque se pueden considerar la misma planta. 
Se trata de una planta herbácea bianual de hasta 90 cm de altura, con tallo ahuecado y fistuloso, y numerosas nerviaciones.
Sus hojas son brillantes, divididas en segmentos triangulares, pecioladas por la base y aromáticas. 
Las flores brotan en umbelas pequeñas, de color marrón, con cinco ribetes longitudinales. 

 

Es bastante delicado y le afecta la sequía y el frío.
Debe sembrarse con mucho cuidado, pues germina con dificultad. Las semillas deben enterrarse muy poco. Lo mejor es ponerlas en la superficie de plantado y cubrirlas con una fina capa de mantillo y mantenerlas húmedas. 
La germinación es muy lenta; suele aparecer al cabo de tres semanas desde la plantación. 
La siembra siempre en semillero o en cama templada en marzo-abril y al aire libre a comienzos de mayo. Los que se destinan a consumo para final del verano, deben sembrarse a comienzos de marzo. 
El transplante puede realizarse cuando las plantas jóvenes tengan de 3 a 4 hojas (unos 2 meses después de la siembra)  y se puede prolongar hasta finales de junio. pH ideal: Entre 6-7
Situación: pleno sol. 
Riego: abundante.
Marco de plantación: 30 x 40 cm 

Cuidados especiales: Es esencial que la tierra se mantenga constantemente húmeda, por lo que es importante cubrir el suelo con un acolchado protector desde el momento de su plantación. 
Una vez blanqueados, los tallos de los apios son más tiernos y menos amargos. En un día soleado a partir de mediados de julio, cuando las hojas ya estén bien secas, eliminar las que están estropeados y anudar los demás formando un manojo. Envolver el conjunto con un cartón ondulado o con plástico negro, dejando que sobrepase la parte superior de las hojas. Volver a anudar. A partir de 15 días, comprobar si el apio ya está blanqueando apartando delicadamente la parte superior de las hojas. 

A partir de mediados de octubre, envolver los apios que aún no han quedado blanqueados con una gruesa capa de hojas secas, hasta 30 cm de altura para protegerlos del frío. Cosecharlos a medida que se vayan necesitando. Con esta protección nos aseguramos el blanqueo sin necesidad de ningún tratamiento más.

 

 

 Se realiza de agosto a octubre. 

 

 

 

Le gustan las tierras muy humíferas y frescas (entre 16 y 20 ºC), pero soporta mal la materia orgánica insuficientemente descompuesta.
Es muy exigente en nutrientes por lo que cuidaremos que no le falte N, P e K.

 

Como el apio tiene raíces muy pequeñas agradecerá un suelo rico en materia orgánica y más sí antes del trasplante añadimos una buena cantidad de compost, incluso en el agujero de trasplante.
También por tener esas raíces tan pequeñas tendremos que prestar atención a las hierbas competidoras.

 

Son los insectos los principales vectores de las polinizaciones cruzadas. El apio en flor emite un fuerte perfume y genera un néctar abundante que atrae numerosas abejas. 
Con el fin de conservar la pureza de la variedad, se aconseja aislar dos variedades separándolas alrededor de un kilómetro. 

 

Las plantas jóvenes son propensas a las infestaciones de mildiu. La humedad excesiva y/o los descensos bruscos de las temperaturas provocan a veces infestaciones de roya. 
En ambos casos, tratar tan pronto como se inicie la infestación, pulverizando "Caldo de Burdeos" (solución de sulfato de cobre y cal).
Las larvas de la mosca del apio taladran las hojas, dejando ampollas pardas. En este caso debemos arrancar las hojas afectadas. 
Las babosas también pueden causar problemas.

 

Contiene vitaminas B1, B2, B6 así como numerosos minerales, entre los que destacamos: calcio, cobre, bromo, hierro, magnesio, manganeso, yodo, fósforo, potasio y sodio.
Es uno de los vegetales más ligeros, ya que contiene incluso un 95% de agua, y por lo tanto resulta muy apropiado para los que quieran perder peso. Cada 100 gramos tiene aproximadamente unas 16 calorías.
Destaca por sus propiedades antirreumáticas, carminativas, digestivas y especialmente diuréticas (debido a la presencia de los aceites esenciales limoneno y selineno, especialmente en las semillas, y de asparagina en las raíces).
Para una cura rápida de eliminación de líquidos puede tomar una infusión de 1,5 gramos de semillas secas, por taza de agua, ingiriendo unas dos tazas diarias. También pode tomar el jugo de sus tallos y hojas mezclado con los de zanahoria, manzana y limón.
Su aceite esencial tiene propiedades antibacterianas por lo que también ayuda a combatir infecciones renales causadas por virus o bacterias. Como elimina el ácido úrico es útil para personas con sobrepeso, así como para los diabéticos, los que tenga piedras en el riñón o la vesícula, los enfermos reumáticos o los que tengan gota. Pero no debe ser consumido en grandes cantidades por personas que tengan alguna afección grave de riñón, o inflamación de vejiga, así como por mujeres embarazadas a las que podría provocar un aborto (debido a la presencia de apiína).
También elimina el colesterol si se toma el jugo de una planta fresca dos o tres veces al día. 
Resulta un buen afrodisíaco, para ambos sexos, se toma crudo, en ensalada. 
En épocas de frío las personas que tengan sabañones pueden calmar las molestias realizando un baño de pies durante 15 minutos, tres veces al día, en una decocción realizada con 1/4 de planta por litro, durante una hora.
Se puede consumir el apio fresco, con perejil, cebolla y pimiento rojo para abrir el apetito y ayudar a la digestión al incrementar los jugos intestinales y ayudar a la expulsión de gases sobrantes.

 

Puede asociarse con numerosos cultivos: judías de mata baja, coliflor (variedades tempranas), lechugas, puerros, rábanos y tomates pero  evitaremos las zanahorias, el perejil y las chirivías. 

 

 

Las semillas de apio tienen una duración germinativa media de 8 años aunque si la conservación es buena, puede llegar a 10 años o más.

Un gramo de semilla tiene aproximadamente 2000 semillas. 

 

El apio es un planta bienal. 
Durante el primer año acumula reservas en sus carnosos tallos que le permitirá florecer durante el segundo año. 
En junio empiezan a aparecer las flores. Cortarlas antes de su madurez completa (cuando empiezan a volverse pardas) y colgarlas en ramos, boca abajo, para secarlas. 
Sacudir encima de una tela blanca limpia y acabar de separar a mano las semillas de sus envoltorios. 

 

A continuación te ofrecemos una serie de links en los que podrás encontrar varias maneras diferentes de cocinar con apio, para que lo hagas a tu gusto

Recetas de cocina 1
Recetas de cocina 2

 

En este apartado queremos colocar las opiniones que recibamos sobre esta hortaliza: que os parece, si os gusta, o no, si conocéis algunas propiedades, como la llaman donde vivís, o alguna anécdota ,... cualquier cosa que queráis enviarnos a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..