ALCACHOFA
(Cynara scolymus)

 

La alcachofa es considerada una planta con propiedades medicinales, de múltiples beneficios para la salud y belleza. La alcachofa, aunque poco utilizada, es un delicado manjar que consumido en forma de vegetal o en ensalada nos brinda incontables beneficios.

Nombre científico: Cynara scolymus
Nombre en español: alcachofa, alcachofera

Nombre en gallego y portugués: alcachofra
Nombres en otros idiomas: Garden artichoke, globe artichoke (inglés), Artischocke (alemán), Artichaut (francés), Carciofo (italiano). 

Etimológicamente, cynara deriva del latín y significa " de ceniza". Scolymus, por su parte, es el vocablo griego utilizado para designar en general la plantas espinosas. Andrés de Laguna escribe: "Cuentase tambien entre las especies de los Cardos domesticos, aquella planta que produce las Alcachofas, que ordinariamente se comen, porque nuestro Cardo comun, y sin el otras plantas del mesmo genero, hazen tambien Alcachofas, empero asperas, escabrosas, y de poca substantia. Llamase el cardo que produze las que ordinariamente comemos, ansi como el mesmo fructo, en Griego, y en Latin, Cinara, por razon de su color ceniciento: el qual nombre tras los latinos usurparon los Griegos". El nombre popular "alcachofa" deriva del árabe kerschouff o hirschuff. Aunque no se sabe exactamente su zona de origen, parece ser que la alcachofera actual se obtuvo por selección de alcachofas silvestres, realizada por los horticultores italianos en el siglo XV, si bien se consumía como artículo culinario desde el siglo IV a.C. y fue un alimento conocido por griegos y romanos. Teofrasto, en el siglo IV a.C., decía: " Las cabezas de la Scolymus son muy agradables, bien hervidas o comidas crudas, y sobre todo cuando están en flor, comiéndose la parte interna de las cabezas".

 

Familia: Compuestas/asteráceas

La alcachofera es una planta perenne y vivaz por su raíz, que es tuberosa y pivotante. En su primer año produce una roseta de grandes hojas (hasta 1 m de largo por 0,6 m de ancho) profundamente divididas, pinnatisectas, subespinosas, con su cara inferior blanquecina, tomentosas y con nervaduras muy pronunciadas. En el segundo año, del centro de la roseta de hojas sale un largo tallo acanalado, de unos 150 cm de altura, que se ramifica en su parte superior. Los capítulos florales, que son los que producirán las alcachofas, son terminales y presentan grandes flores de color violeta, discoides, tubulares y homógamas, plumosas y sésiles (muestran un gran parecido con las flores de los cardos.) Están envueltas en un involucro de brácteas ovales, carnosas por la base, puntiagudas y emarginadas. Es el receptáculo carnoso (fondo de la alcachofa) el que soporta las flores. El fruto es un aquenio de color pardo oscuro, con un largo penacho blanco de consistencia sedosa.

 

 

Esta planta que procede de la región mediterránea, produce frutos durante todo el año, ya que se trata de una planta perenne o bianual. En las regiones más frías hay que considerarla como planta anual, y también necesita de cuidados especiales. 
Si la cultivamos en regiones donde la temperatura no baje de 10ºC (clima mediterráneo) podemos tratarla como una planta perenne que, en el primer año produce hojas, pero no inflorescencias, mientras que en el segundo produce inflorescencias en el verano o en otoño. 
Hay que cosecharlas antes de que abran y conservarlas en un frigorífico unas dos semanas. Tendrán más sabor. En el período invernal cortar la planta unos 30 cm tirando por lo alto del suelo y aporcar con paja. Cubrirlas con un cubo y proteger el cubo con más paja. De este modo resistirá los rigores del invierno. En zonas cálidas es suficiente con un acolchado.
Para reproducirla, colocar las semillas en un semilleiro con turba y mantenerlas a unos 20ºC. Nacerán al cabo de dos semanas. Trasplantar a macetas cuando tengan dos hojas definitivas y colocarlas en una zona más fresca. Al mes y medio ya podréis llevarla al sitio definitivo, en la tierra (es importante mantenerlas cubiertas un par de semanas).
En zonas frescas podemos engañar a la naturaleza para que la planta produzca inflorescencias en el primer año. Esto se consigue manteniendo la planta ininterrumpidamente a temperaturas frescas (por debajo de 10ºC y tirando por lo alto de 2ºC) durante un mes, o mes y medio. Manténgalas en cama caliente y trasplante al exterior cuando terminen las heladas.
Sembrar a unos 6 mm de profundidad, en semillero desde finales del invierno hasta comienzos de la primavera, dos meses antes de las últimas heladas, y en el exterior en el verano.

Tiempo de germinación: 14-15 días
pH ideal : 6,5 - 8.
Marco de plantación: 75 x 60 cm
Temperatura do solo entre 16 e 24 ºC.
Riego: Abundante.
Abonado: No soporta un abono mal descompuesto, por lo tanto aportaremos en otoño un compost muy descompuesto (casi en estado de mantillo) o, si la tierra es suficientemente humífera, no aplicaremos ningún abono orgánico. 

Cuidados: no es una planta muy exigente. Durante el buen tiempo, binas y ocasionalmente riegos. En otoño se cortan a ras de suelo los tallos que han dado fruto, y las hojas también se cortan a 30 cm del suelo. En noviembre se aporcan los pies, pero sin cubrir el corazón de las plantas.

En invierno, ante la proximidad de fríos intensos o nieve abundante, se cubre el aporcado y la parte alta de la planta con paja u hojas. 

 

El primer año, cada planta producirá 4-6 cabezuelas florales que serán cortadas en agosto. El segundo y tercer años, cada planta debe producir 10-12 cabezuelas, y la cosecha podrá comenzar en julio. 

Hay que cortar las cabezas están maduras y carnosas, pero mientras las escamas aún estén apretadas. Si las escamas se abren, exhibiendo un tinte púrpura en la base, las alcachofas no serán sabrosas. Cortar primero las cabezas principales. 

Debemos cortar asimismo, los tallos viejos tras haber cosechado. Arreglar las hileras. Cubrir las hileras con paja o helechos. 

Las plantas se encuentran en su mejor momento cuando cuentan dos o tres años de edad, tras lo cual debieran descartarse. 

 

 

Para obtener los mejores resultados, se requiere un emplazamiento abierto y un suelo fértil de un pH de 6,5-7,5, aunque la alcachofa tolera la mayoría de los suelos, a menos que su drenaje sea pobre. 

 


Tiene raíces muy vivas y es muy voraz, por lo que necesita de un suelo rico en humus, profundo, fresco durante el verano pero suficientemente drenado. 
Le gustan las tierras arcillocalcáreas o arcilloarenosas. 

 

 


Las abejas son las polinizadoras de esta hortaliza, puesto que la floración no se produce de manera simultánea sobre los capítulos.

 

 

La humedad estancada, que acarrea la pudrición. 
Las babosas y los ratones son otros enemigos de esta hortaliza. 
Las colonias de áfidos pardos hemípteros, en el envés inferior de las hojas que provocan acartonamiento y amarilleo de las partes afectadas.
Manchas amarillentas con borde pardo en las hojas que posteriormente se recubren de moho gris.
Podredumbre del cuello debido a bacterias y criptógamas que se instalan en grietas provocadas por el frío.

 

La alcachofa está valorada como un alimento saludable bajo en calorías, rica en fibra, folatos y minerales (sobre todo calcio, potasio y magnesio).
100 gr de esta hortaliza aportan: Grasas: 0,1 gr. Fibra: 2 gr. Vitaminas: vitamina C (8 mg.), vitamina B1 (0,15 mg.) y vitamina B6 (0,07 mg.). Minerales: potasio (350 mg.), fósforo (90 mg.), calcio (50 mg.), magnesio (25 mg.) y hierro (1 mg.).

 

Asociaciones favorables: Lechuga, rábano, judías enanas, guisante, cebolla, col, habas.
Asociaciones desfavorables: No se le conoce ningún enemigo.

La alcachofa es una planta exigente, que agota bastante el suelo. Por eso es aconsejable no dejar las matas más de cuatro años.
Para mantener una producción regular, conviene rejuvenecer el cultivo sustituyendo cada año parte de los pies y cambiando de lugar la plantación, de forma que el cultivo no vuelva a la misma parcela antes de cinco años.

 

Las semillas de alcachofa tienen una duración germinativa media de 7 años. Dependiendo de las características de la conservación la duración puede llegar hasta 9 años. 
Las semillas son de color gris con algunas partes marrones. Un gramo contiene alrededor de 25 semillas. 

 

Con la finalidad de conservar la pureza de la variedad plantada, se aconseja separar dos variedades de alcachofa, con un kilómetro de separación. De la misma manera debe hacerse con las variedades de cardos que podamos tener en el huerto, pues el cardo se hibrida naturalmente con la alcachofa.
La alcachofa es una planta bianual que produce las semillas durante el verano del segundo año. Los capítulos florales se recogen cuando comienzan a aparecer unas pequeñas plumas blancas.
El secado de los capítulos debe hacerse en un lugar seco y ventilado. 

 

A continuación te ofrecemos una serie de links en los que podrás encontrar más de 1000 maneras diferentes de cocinar las alcachofas, para que lo hagas a tu gusto.

Recetas de cocina 1
Recetas de cocina 2

 


En este apartado queremos colocar las opiniones que recibamos sobre esta hortaliza: que os parece, si os gusta, o no, si conocéis algunas propiedades, como la llaman donde vivís, o alguna anécdota ,..... cualquier cosa que queráis enviarnos a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..