MAÍZ
(Zeaays)

Familia: gramíneas. 
Situación: pleno sol.
Riego: mantener humedad 
Marco de plantación: 35 x 60 cm 
Siembra: de abril a junio

 

Es una planta que procede de México donde comenzó a cultivarse hace casi 5.000 años, contituyendo la base alimentaria de importantes civilizaciones como la de los Maias, los Aztecas o los Incas. Junto con el arroz y el trigo constituye actualmente uno de los principales alimentos, tanto para las personas, como para los animales. Se utiliza tanto para la fabricación de harias o de aceites, como para la obtención de un tipo de alcohol a partir del que se pode producir combustible para motores de explosión (él gasohol).

 

Datos resumidos:

    • Sembrar a una profundidad de unos 2-3 cm una semana después de la última helada, cuando la temperatura del suelo alcance los 20ºC.
    • Germinará en unos cuatro días
    • pH ideal entre 6 y 7.
    • Marco de plantación 20 cm.
    • Es una gran consumidora de nutrientes.
    • Regar poco al principio, pero abundantemente desde la floración a la cosecha.

La tierra para sembrar el maíz se prepara en otoño añadiendo una capa de compost, o abono bien fermentado, labrando con una horquilla y colocando una buena cobertura. Esto favorecerá la actividad de las lombrices. En la primavera quitaremos el acolchado para que la tierra se caliente, o colocaremos un plástico negro para favorecerlo desde una semana antes dela  plantación. Proteja las plantas de las heladas.
Como el maíz no tiene raíces anchas ni profundas precisa de una tierra bien labrada y fértil. Regar regularmente y abonar cada dos semanas.

 

Recolección:

El maíz estará listo para recoger cuando las barbas de las mazorcas estén secas. Sí es para consumir en fresco es diferente; hay que recogerlo antes, cuando las barbas tengan las puntas secas y marrones pero aún tengan una pequeña cantidad de barbas verdosas y flexibles. Es mejor recogerlo por la mañana temprano, o por la tarde, para que sea más dulce. 
El maíz sufre los ataques de los pájaros, especialmente mirlos y cuervos. Para prevenirlos podremos utilizar o espantapájaros con ropa que se muevan con el viento y decorados con tiras de aluminio, o balones grandes de playa decorados con grandes ojos. Para que ambos remedios sean efectivos los hay que cambiar de sitio cada pocos días.

 

Propiedades medicinales:

  La decocción de barbas de maíz constituye uno de los recursos naturales más importantes para la eliminación de líquidos, pudiendo ser utilizado en casos de obesidad, cálculos biliares o renales, hipertensión, edemas, cistitis o nefritis. Para usarlo preparare una decocción, durante 20 minutos, de 50 gramos de barbas de maíz por litro de agua, de la que se consumirán 3 tazas diarias.
Su importante contenido de fibra soluble los hace muy interesante para controlar tanto el peso como la sensación de hambre, además de para prevenir el estreñimiento o ayudar a controlar el colesterol.
No contiene gluten, por lo que su consumo es apto para personas celíacas.
100 gramos de maíz fresco proporcionan unas 86 calorías, además de una importante cantidad de vitamina C.

 

Propiedades alimentarias:

Resulta importante a cantidad que contiene de hidratos de carbono (gran cantidad de almidón), lo que origina rápidamente una sensación de calmar la hambre; por este motivo es recomendable en dietas de adelgazamiento. Contiene vitaminas La, B1(es una de las plantas que contiene mayor cantidad de B1 o tiamina), B2, B5, B6, C, Y y PP y minerais como cobre, hierro, magnesio, manganeso, fósforo, vanadio y cinc.
El aceite de maíz es rico en ácidos grasos polinsaturados (58% de ácido linoleico) y monoinsaturados (24% de àcido oleico), frente al 12% de ácidos saturados. No contiene colesterol.

 

Cultivo:

Es una planta a la que le favorece el sol y que , cuando es nueva, no soporta bien las heladas. Le gustan los suelos bien abonados, aireados y ricos en humus ya que es una planta muy exigente. Requiere riegos frecuentes, especialmente cuando haya formado la mazorca. Se asocia muy bien con los calabacines, calabazas y pepinos así como con las leguminosas, especialmente habas y judías.